Particulares

Volver
tarjetasprepago

Tarjetas bancarias prepago, ¿para qué sirven?

Belén Rubio Jiménez

Economista

Sobre mi

Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Málaga. MBA en Administración y Dirección de Empresas por ESESA. Actualmente desempeñando su profesión en el sector financiero. Miembro del Comité de Marketing, Innovación y Negocio EURO6000. Miembro del Comité de Marketing de Sistemas de Tarjetas y Medios de Pago.

Obtener una tarjeta prepago es muy sencillo, únicamente tendrás que solicitarla en tu oficina bancaria o a través de tu servicio de banca por Internet

5 Min de lectura

Las tarjetas prepago son un instrumento de gran utilidad para realizar tus compras por Internet con total seguridad y confianza. Pero, además, tiene muchas posibilidades de uso en distintas circunstancias que a continuación te vamos a exponer. Empecemos por aclarar qué es una tarjeta bancaria prepago.

 

Una tarjeta prepago es un instrumento de pago que se soporta físicamente en un plástico (igual que una tarjeta de débito, por ejemplo). Puede utilizar diferentes tecnologías como la banda magnética (la cual se encuentra cada vez más en desuso), el chip EMV y, en algunos casos, chip Contactless.

 

La gran particularidad de esta tarjeta es que no va asociada a ninguna cuenta, por lo tanto, cuando haces el pago, el cargo no se efectúa en tu cuenta si no que se resta directamente del saldo disponible que tengas cargado en ese momento en la tarjeta.

 

Es una tarjeta recomendable en muchas ocasiones y para diferentes colectivos.

  1. Para uso particular: si te gusta realizar compras por Internet pero que no se vinculen a tu cuenta, siempre tienes la posibilidad de crear tarjetas virtuales o tener tu tarjeta prepago para realizar este tipo de acciones, ya que en ningún momento estas tarjetas se vinculan a tu cuenta, ofreciendo mayor seguridad. Además, la tarjeta prepago es ideal para las compras en las que tienes que presentar tu tarjeta física para recoger el producto, como en el caso de la compra de entradas, etc. También puedes vincularla a las aplicaciones móviles que requieran datos de una tarjeta bancaria para pagar los servicios contratados por la aplicación (como las de aparcamiento o de comida a domicilio, por ejemplo).
  2.  Para tus hijos adolescentes: en ocasiones quieres que tus hijos lleven dinero para un viaje o para su día a día y te encuentras sin saber cómo hacerlo. La tarjeta prepago es la indicada en estos casos, ya que dispondrán del dinero que le recargues.
  3. Para empresas: si tienes empleados que necesitan realizar algunos pagos, puedes emitir tantas tarjetas prepago como consideres a nombre de tus empleados y limitar su operatividad. De esta forma, lo tendrás todo bajo control proporcionándoles cierta autonomía.

 

Ventajas de las tarjetas prepago

 

Las ventajas de las tarjetas prepago son múltiples:

  • Como hemos comentado anteriormente, no está vinculada a ninguna de tus cuentas por lo que es totalmente independiente y te aporta un extra de seguridad, principalmente en tus compras online. Los movimientos que realices solo se verán reflejados en la tarjeta.
  • Podrás estimar un presupuesto y recargar la tarjeta con ese importe, de esta forma, tendrás un control exhaustivo de tus gastos y no te llevarás ninguna sorpresa por gastar más de lo que querías, ya que una vez que no tengas saldo en la tarjeta, no podrás realizar compras hasta que no vuelvas a recargarla.
  • Además, a través de tu Banca electrónica, en tu Banca Móvil y en cajeros, podrás ver el saldo que tienes disponible en tu tarjeta prepago en todo momento así como los movimientos que has ido realizando.
  • No sólo podrás pagar con tu tarjeta prepago en tus compras online o en los comercios físicos, sino que también te permite sacar dinero del cajero automático (siempre, como máximo, por el saldo que tengas disponible en la tarjeta). Esto puede ser de gran utilidad para tus hijos adolescentes.
  • Es recargable, por lo que puedes cargar en ella el saldo que consideres en cada momento.

 

¿Cómo puedes recargar tu tarjeta prepago?

 

Es muy sencillo y tienes diferentes opciones:

  • Desde tu propia banca móvil y tu banca por Internet: únicamente tendrás que acceder a la recarga de tu tarjeta, seleccionar la cuenta de la que quieres tras pasar el dinero y al instante tendrás tu tarjeta prepago disponible para utilizarla.
  • En caso de tener dinero en efectivo y querer recargar tu tarjeta, desde el cajero de tu entidad, podrás hacer la recarga introduciendo el dinero.

 

En la red de oficinas de tu banco también podrás hacer la recarga en cualquier momento.

 

Obtener una tarjeta prepago es muy sencillo, únicamente tendrás que solicitarla en tu oficina bancaria o a través de tu servicio de banca por Internet. Es importante que pongas como beneficiaria a la persona que siempre vaya a utilizar la tarjeta ya que esta tarjeta es personal e intransferible.

 

¿Conocías la existencia de las tarjetas bancarias prepago? ¿Te animas a tener una y disfrutar de sus múltiples ventajas?

Artículos relacionados

Consejos para comprar de forma segura en Internet

Consejos para comprar de forma segura en Internet

La universalización de los dispositivos móviles está permitiendo que el medio online se convierta en un canal de venta cada vez más común en todos los comercios

Leer más
Tarjetas virtuales: qué son y para qué sirven

Tarjetas virtuales: qué son y para qué sirven

Las tarjetas virtuales son un medio de pago sencillo, práctico de utilizar y que te ofrece la seguridad necesaria para que hagas tus compras online con total tranquilidad

Leer más

Para Unicaja Banco S.A., titular de la página web, es importante  adaptarse a tus gustos y preferencias, para ello usamos cookies propias y de terceros que miden el volumen y la interacción de los usuarios en la página web y ayudan a mejorar el funcionamiento y los contenidos web elaborando perfiles de comportamiento, cuidando siempre de tu privacidad. Puedes elegir de manera  transparente la configuración que mejor se adapte a ti, sin que ello suponga ningún cambio en tu operatividad habitual.

(solo te llevará unos minutos)