¿Cuántos tipos de tarjetas hay y cuáles son?

¿Sabes que existen diferentes tipos de tarjetas bancarias? Conócelas una a una.

Existen varios tipos de tarjetas bancarias. Aquí te explicamos las características básicas para que las distingas:

 

Tarjetas de crédito

Son tarjetas con un crédito asociado y las compras o retiradas de efectivo se hacen con cargo a ese crédito. Puedes elegir diversas formas de devolver el importe dispuesto, como el pago semanal, a fin de mes, o un fraccionamiento del mismo (cuota fija mensual o porcentaje del total gastado) y en función de esa modalidad de pago se pueden o no pagar intereses.  Para cada tarjeta se establece un límite de crédito. Dicho crédito es permanente (mientras tengas operativa la tarjeta) y, conforme vayas pagando la deuda, puedes volver a disponer hasta el límite establecido.

 

De esta forma no solo puedes pagar al instante, sino que, independientemente del saldo en la cuenta, podrás financiar tus compras o retiradas de efectivo con cargo al crédito de la tarjeta y luego saldar como hayas decidido según la forma de pago.

 

Tarjetas revolving o de pago aplazado

Una tarjeta revolving  es una tarjeta de crédito que se denomina así porque todos los pagos se encuentran aplazados no tiene otra modalidad de pago y siempre se cobra un interés por esa financiación. Cuando los importes dispuestos se pagan vuelve a estar disponible en la cuantía correspondiente.

 

Tarjetas de débito

Con una tarjeta de débito podrás operar a través de cajeros automáticos (sacar dinero, pedir extractos y movimientos de la cuenta, etc.), y pagar en comercios. Con este tipo de tarjeta, todos los cargos de las operaciones que hagas se descuentan inmediatamente del saldo de tu cuenta; en caso de no existir saldo suficiente, la operación no se puede realizar.

 

Esta tarjeta tiene alguna operatoria más restrictiva en operaciones concretas en hoteles, cruceros y rent-a-car, por lo que si vas  a viajar es conveniente llevar una tarjeta de crédito.

 

Tarjetas prepago

La tarjeta prepago es la que tiene su uso limitado a un importe que previamente se ha cargado en la misma. Así, primero debes efectuar la carga de dinero y después podrás usarla para realizar las operaciones que se quiera como una tarjeta de débito: compras y retiradas de efectivo.

 

Tarjetas virtuales

Las tarjetas virtuales no tienen asociado ningún plástico o soporte físico. Su finalidad es realizar compras por Internet, evitando la presentación de una tarjeta física.

 

La tarjeta virtual te ofrece un mayor nivel de seguridad que las tarjetas tradicionales en las compras realizadas a través de Internet o por teléfono móvil, al ser válidas para una sola operación y evitando que el número real de tu tarjeta esté en Internet.

 

Antes hacer una compra tienes que entrar en la Banca Electrónica y solicitar una “tarjeta virtual” donde tendrás que elegir el importe de la operación y fecha de caducidad. Con esto se genera una numeración con los datos que se deben emplear en la compra: número de la tarjeta, caducidad y CVC2 (número que aparece en el reverso de la tarjeta).