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Tarjetas virtuales: qué son y para qué sirven

Belén Rubio Jiménez

Economista

Sobre mi

Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Málaga. MBA en Administración y Dirección de Empresas por ESESA. Actualmente desempeñando su profesión en el sector financiero. Miembro del Comité de Marketing, Innovación y Negocio EURO6000. Miembro del Comité de Marketing de Sistemas de Tarjetas y Medios de Pago.

El uso de las tarjetas virtuales se está extendiendo ya que permiten realizar compras online de forma sencilla y segura

5 Min de lectura

El auge de las compras a través de Internet ha extendido el uso de las tarjetas virtuales. Según datos de Eurostat, el 57% de las personas entre 16 y 74 años de la Unión Europea solicitó o compró bienes y servicios para uso privado a través de Internet en 2017. En España la cifra es inferior a la media europea, y aun así, alcanzó el año pasado un 50% de la población entre las citadas edades. Además, su crecimiento, desde 2012, es superior a la media europea: un incremento de 20 puntos porcentuales  en España frente a los 13 puntos al alza de la UE.

 

Estos datos constatan algo que ya muchos intuyen, y es que  las compras online se han convertido en un canal imprescindible para muchos consumidores. Comprar por Internet conlleva el pago online y, en muchos casos, facilitar los datos bancarios a un tercero para abonar las compras realizadas puede resultar un poco incómodo. Por ello, mantener la seguridad de las cuentas bancarias y las tarjetas se han convertido en una prerrequisito del funcionamiento de los sistemas de pago.  En este sentido, las tarjetas virtuales ofrecen un extra de seguridad para las compras online.

 

Las tarjetas virtuales son un medio de pago, como son las tarjetas de débito o crédito físicas, pero poseen una serie de características diferenciadoras:

 

1.       Puedes crearlas a través de tu Banca Electrónica y te servirán para realizar compras por Internet o por teléfono.

2.        Permiten mantener tus datos bancarios reales al margen de tus compras por Internet, por lo que pagar con ellas siempre aporta mayor seguridad.

3.       Es una tarjeta útil y práctica, ya que tú mismo eres quien la gestiona, y además es gratuita. Puedes contratarla en el mismo instante en el que estás haciendo la compra, anularla en cualquier momento, y consultar y controlar todos los movimientos que quieras realizar.

4.       Podrás crearla con el saldo que tú quieras, incluso por el importe exacto que necesites para realizar tu compra.

 

¿Por qué las tarjetas virtuales son una opción segura para operar en Internet?

 

Una tarjeta virtual es una opción segura para operar en Internet porque aporta confidencialidad, ya que en el momento de facilitar los datos para efectuar la compra no son directamente tus datos bancarios, ni de la cuenta, ni de las tarjetas físicas que poseas, por lo que éstos permanecen a salvo.

 

Al crear una tarjeta virtual, se te provee de un número de tarjeta, con una fecha de caducidad y un número de control, que son los datos básicos que se solicitan para hacer una compra a través de la red. Pero estos datos no se corresponden con ninguno de tus datos bancarios ordinarios, así que, en ningún caso, te los podrán sustraer y tú podrás hacer tus compras sin desconfianza.

 

¿Cómo realizar una compra con tu tarjeta virtual?

 

El mecanismo es muy sencillo y es exactamente igual que si lo realizaras con una tarjeta física. Una vez tengas elegido aquello que quieres comprar, solo tendrás que introducir la numeración de tu tarjeta, el CVV y la fecha de caducidad. Todos estos datos, te aparecerán justamente en la pantalla siguiente a la creación de tu tarjeta virtual.

 

Además, puedes crear tantas tarjetas virtuales como compras necesites hacer y cada una de ellas con el importe que decidas. De esta forma, en cada operación tendrás una tarjeta distinta y con ello aumentarás aún más la seguridad de tus compras por internet.

 

Y te preguntarás, ¿si no he gastado finalmente todo el importe que había establecido en la tarjeta virtual tengo que hacer algo? Sólo se carga en cuenta el importe de la compra que has efectuado y no el saldo total que aparece en tu tarjeta virtual. Una vez que no la necesites, puedes anularla. Además, al no ser una tarjeta física, en el caso de que sospeches de que alguien pueda conocer tus datos, puedes anularla tú mismo a través de tu banca electrónica.

 

Por último y, antes de crear tu tarjeta virtual, no olvides que la fecha de caducidad la eliges tú. Una vez llegada la fecha, la tarjeta se anulará de forma automática.

 

Una cuestión importante que debes tener en cuenta es comprobar, antes de pagar tus compras online con tu tarjeta virtual, si el comercio te exige que la presentes físicamente para recibir el producto o servicio que has adquirido. Y es que, la tarjeta virtual no es una tarjeta física por lo que no podrás aportarla como tal. En estos casos, puedes hacer tus compras seguras en la red usando una tarjeta prepago, de la que te hablaremos en otro post. 

 

Como puedes comprobar, la tarjeta virtual es un medio de pago sencillo, práctico de utilizar y que te va a dar la seguridad necesaria para que hagas tus compras online con total tranquilidad.

 

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